EL MÁGICO

Janos Parelis se sentía totalmente agotado. Lo último que recordaba era que estaba a punto de entrar al escenario para hacer su presentación especial en el gran concurso de prestidigitación .

Pero ¿dónde estaba ahora? A su alrededor todo estaba oscuro y el suelo donde yacía se movía.

¿Estaría a bordo de un barco? Entonces ¿qué haría en este lugar? y ¿cómo había llegado hasta allí?

Janos Parelis intentaba levantarse, pero un movimiento rápido le tiró al suelo. Desde arriba le distinguía una flecha de luz y notaba con asusto que una mano gigantesca le aferró u le cogió por el pelo. Acto seguida se colgaba suelto en el aire libre y con los ojos entreabiertos le veía grandes proyectores. Por el rabillo del ojo veía que el "brazo" que le aferraba sobresalía de un cuerpo de pelo blanco y le percibía una visión fugaz de orejas largas y una boca sonriendo con dos gigantescos dientes incisivos antes de que alguien le tirara al sombrero de copa.

Los conejos en la sala aplaudieron.
 
 

Traducción por Gerd Knudtsen